1. Con testamento

El siguiente paso que debemos hacer es conseguir una copia autorizada del testamento. Gracias al certificado de últimas voluntades conoceremos en qué Notaría se realizó y en qué fecha. Allí deberá dirigirse una de las personas autorizadas o en su caso un representante. El coste varía en función del número de folios y la antigüedad.

Con el testamento sabremos quienes son los herederos y qué bienes le corresponden.

2. Sin testamento

Si la persona falleció sin haber realizado ningún testamento (así contará en el Certificado de Últimas Voluntades) habrá que realizar la Declaración de herederos. Deberá ser un notario, que con arreglo a ley, establezca quienes son los legítimos herederos.

El Código Civil español establece un orden de sucesión para los parientes del difunto:

  1. Los descendientes: Hijos, nietos, bisnietos, etc (por este orden).
  2. Los ascendientes: Padres, abuelos, etc.
  3. Cónyuge.
  4. Hermanos y sobrinos.
  5. Tíos y demás parientes hasta el 4ºgrado.
  6. A falta de todos los anteriores, heredaría el Estado.