Renuncia de la herencia

Cualquiera que haya sido llamado a una herencia puede repudiarla o renunciarla, es decir manifestar ante un fedatario público que no la acepta.

Renunciar a la herencia requiere, por tanto, la plena capacidad de obrar del heredero y la formalización ante un notario, juez o agente consular. Obviamente la renuncia de la herencia solo será eficaz si se produce después de abierta la sucesión.

Si se renuncia a una herencia, ¿a quién pasa?

Hay que tener cuidado con los efectos que pueda tener dicha renuncia, pues si ha sido pura, simple y gratuita, y en el testamento se preveía la sustitución vulgar, los bienes repudiados recaerán sobre nuestros hijos o demás descendientes. De no existir bienes, la renuncia de la herencia puede provocar efectos contrarios a los deseados si, por ejemplo, pretendíamos eludir un problema de deudas y por dicha renuncia lo hemos trasladado a nuestros hijos.

Si la renuncia se hace a favor de otra persona, se pagará el impuesto de sucesiones como si se hubiese aceptado y el destinatario final de los bienes pagará el impuesto en su modalidad de donación.

A efectos impositivos también debemos tener en cuenta que si la renuncia de una herencia se efectúa una vez prescrito el impuesto de sucesiones, se entenderá que ha habido una donación a favor del que se beneficia con la misma, y podemos provocar el pago del impuesto en su modalidad de donaciones, además tener que afrontar una posible ganancia patrimonial en nuestra renta, cuando recogiendo los bienes en herencia no habríamos pagado nada, porque ya ha prescrito, y se lo podríamos transmitir a nuestros hijos mediante un pacto sucesorio en el que ellos también podrían pagar cero euros de impuestos.

Plazos para renunciar a una herencia

No existe un plazo para efectuar la renuncia de una herencia, pero el heredero puede ser instado a declarar su aceptación o renuncia por parte de acreedores del causante, a través del juzgado y una vez transcurridos 9 días desde la fecha del fallecimiento.

La renuncia es irrevocable, salvo en los casos de aparición de un testamento desconocido o que haya estado viciada por no consentida, y tendrá efectos desde el día del fallecimiento fuese cual fuese el momento en que se haya producido.

¿Afecta la renuncia de la herencia a los legados?

La renuncia de la herencia no abarca a la renuncia a los legados que le hayan sido atribuidos al heredero. En efecto si un heredero es por su vez legatario en la misma sucesión puede aceptar los legados y repudiar la herencia. O al revés, aceptar la herencia y repudiar todos o alguno de aquellos legados, pues estos son renunciables uno a uno, a diferencia de la herencia que siempre abarca a su totalidad.

La renuncia al legado no requiere manifestación expresa ante notario, basta con negarse a recogerlo cuando le sea entregado por el heredero.

Renuncia de la herencia en perjuicio de acreedores

Caso especial de renuncia que se produce cuando una persona con deudas repudia una herencia para evitar que sus acreedores cobren con cargo a los bienes recibidos. De hecho, si renuncia los bienes, pasaría posiblemente a sus hijos y descendientes y los acreedores no podrían cobrar lo adeudado. En previsión de ello la ley ha instrumentado acciones que los acreedores pueden ejercitar ante el juez para solicitar aceptar la herencia en nombre del deudor y así facilitar el cobro de lo debido.

En este caso los acreedores no se convierten en herederos sino que únicamente se procurarán bienes que cubran el importe de sus deudas, en todo lo demás la renuncia efectuada continuará siendo válida.

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2 Commentarios

  • Ana dice:

    Pierdo la pension de vuididad , si renuncio a una herencia???gracias

  • Impuesto de sucesiones dice:

    La pensión de viudedad es una prestación que podrá lucrarse en el caso que reúna los requisitos establecidos en el artículo 216 y siguientes de la Ley General de Seguridad Social (RDLeg 8/2015, de 30 octubre) por derecho propio, por lo que no forma parte del caudal hereditario de la herencia.

    Sin embargo, en este punto, es importante tener en cuenta la existencia o no de deudas del causante (en este caso el fallecido) con la seguridad social. Según el artículo 15 del Real Decreto 1415/2004, de 11 de junio, Reglamento General de Recaudación, el pago de las deudas con la seguridad social del causante le corresponde a los sucesores “mortis causa” o herederos. No obstante, cualquier persona que ostente la condición de titular de las prestaciones de supervivencia esta legitimada para contestar la advertencia o invitación al pago de las cuotas adeudadas por el causante, abonando la deuda pendiente y eliminando así el obstáculo para la materialización de su derecho.

    Las deudas con la seguridad social del causante forman parte de la herencia y el pago de las mismas puede llegar a suponer una aceptación de la herencia, debiendo recordarle que, de acuerdo con lo establecido en el artículo 990 del Código Civil, no se puede aceptar una herencia en una parte y rechazar la otra.

    Por ello es necesario que se ponga en manos de un profesional para indicarle cómo actuar en el caso concreto. Estaremos encantados de ayudarle poniéndose en contacto con nosotros a través de info@impuestodesucesiones.org.

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