La legítima en la herencia

Las herencias están divididas en tres partes iguales: el tercio correspondiente a la legítima, el tercio de la mejora y el tercio de libre disposición.

¿Qué es la legítima?

La legítima en una herencia es la parte que corresponde a los herederos forzosos, y en la que el testador no tiene la opción de disponer de esos bienes libremente (artículo 806 del Código Civil).

La legítima corresponde a un tercio del caudal hereditario que se repartirá en partes iguales para cada uno de los descendientes en el caso de que haya más de uno.

El tercio destinado a la legítima de la herencia puede ser incrementado en dos tercios, lo correspondiente a la mejora, si el testador así lo desea, pudiendo destinar toda la mejora a un solo descendiente.

En resumidas cuentas, a los hijos les corresponden 2/3 del caudal hereditario, el 1º tercio correspondiente a la legítima de la herencia y el 2º tercio correspondiente a la mejora, en el que el testador puede decidir a cuál descendiente/s beneficiará y con qué parte, pudiendo dar, desde nada, hasta el total del tercio de mejora.

El 1/3 restante corresponde al tercio de libre disposición, el cual se podrá repartir, como su nombre indica, libremente sin ningún tipo de criterio.

Los herederos forzosos

  • Hijos y descendientes (nietos): Tienen derecho a dos tercios del caudal hereditario, no siendo de obligación que el reparto sea equitativo, en la parte correspondiente a la mejora.
  • Padres y ascendientes (abuelos): Solamente tienen derecho en el caso de que no haya descendientes. Cumpliendo esto tienen derecho a la mitad de la herencia, que disminuiría hasta un tercio en el caso de que el testador dejase un cónyuge viudo.
  • Viuda o viudo: En el caso de que haya descendientes tendrá derecho a ser usufructuario/a del tercio de mejora, dándose el caso de que no hubiese descendientes pero si ascendientes tendrá derecho al usufructo del 50% del caudal hereditario.
    En la situación de que no hubiese ni ascendientes ni descendientes del testador, sería el cónyuge quién tendría el usufructo de dos tercios de esa herencia.

No son herederos forzosos los hermanos, sobrinos, tíos, primos, etc

Un heredero forzoso puede perder su condición si incurre en los casos que indica el Código Civil.

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